Un café, para poder conversar de la vida, de tu vida, de mi vida, de lo que queremos de si el querer conocerte que tanto quería se podía hacer realidad.
No te imaginas como disfrute esa conversión, lo bien que me sentí cuando descubrí que eras una persona maravillosa tal cual creí que serias, con sus problemas, sus cuentos e historias, con sus dolores y alegrías, simplemente maravillosa, aunque, nunca tomamos café, sino una cerveza y un te.
Una conversión que fue mejor de lo que podría haber esperado, que duro horas y horas, sin darnos cuenta el tiempo parecía mas acelerado que de costumbre, hasta que llego el momento de cada uno ir a su hogar, en ese momento no quería dejar de conversar contigo, de escucharte. Pero termino y termino de la mejor forma, con un abrazo de esos que te llenan de alegría.
domingo, febrero 20, 2011
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario