Y así de pronto desapareciste, te esfumaste, y tu recuerdo se convirtió en uno mas y mas vago cada día, cada semana, cada mes y la vida siguió su curso, los problemas y las caídas necesarias de la vida seguían existiendo.
Caí y cambie y tu recuerdo era mas lejano y lejano, ya casi sin recordarte.
Hasta que reapareciste de la nada, solo te vi un día y no supe que decir, que hacer, si saludarte o no hacerlo, si mirarte o mirar hacia el lado, fue uno de esos momentos en los cuales el nerviosismo se hace presente, las palabras no salen y te paralizas.
sábado, enero 15, 2011
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